Una de las cosas que más me impresionan de estas tierras californianas son, sin duda, sus arañas. Pero que arañas!!!
Con ellas mantengo una relación de amor-odio. No puedo dejar de mirarlas... pero a la vez, me dan mucho repelús.
Me impactó que puedieran ser tan grandes, tan duras y tan feas. Y andan por todas partes... menosmal que tenemos todas las ventanas con red.
Cuando llegamos estaban mucho más activas que pasada la Navidad, pero creo que han vuelto al ataque!!! La semana pasada encontré este nido con miles y miles de ellas, en breve, estarán dando vueltas por todos lados...
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